Entrada en la que comparo a la vida con un puzzle.
Hoy, haciendo un puzzle, se me ha ocurrido una idea. La vida es como uno gigantesco. Cada persona es una pieza y cada color una faceta de nuestra vida. Amor, amistad, trabajo, familia...Tenemos sobre la mesa un montón de cachitos. Vamos a unirlos.
Cada persona que vemos por la calle es una pieza única e irrepetible. Y aunque puedan parecer todas iguales, no lo son. Por eso tenemos que acercarnos pada conocerlas y ver si encajamos.
Normalmente empezamos por las esquinas y los bordes. Aquí tenemos el doble sentido con la palabra "borde". Las personas que lo son encajan con menos piezas. Pero muchas veces es sólo una apariencia, porque son fundamentales para tener una base con la que construir nuestro puzzle/vida.
Una vez tenemos todo el contorno, nos toca empezar con lo de dentro. Me ha dicho que es lo más difícil. Pero a la vez es lo más entretenido. Porque es toda una aventura encontrar a nuestras piezas. Y prisa no hay ya que tenemos toda una vida por delante.
Hay veces que nos empeñamos en encajar con alguien. Y lo intentamos de todas las maneras posibles. Hasta que nos rendimos y decidimos buscar otra pieza. Esto nos pasa con el amor, las amistades e incluso los trabajos.
Haciendo un puzzle me he encontrado que dos piezas encajaban. Estaba convencida. Me ha pasado cuando pensaba que había encontrado al amor de mi vida y no era así. O incluso con amistades o familia.
Los rolletes también están reflejados en el puzzle. Son esas piezas que encajas con dudas pero enseguida te das cuenta que no van ahí.
Hay algunos puzzles, como el que estaba haciendo, que por detrás tiene unas letras. Eso facilita mucho la labor de hacerlo. Pero hay que darle la vuelta y corres el riesgo de desmontarlo. Es una pequeña trampa. Pero seamos sinceros ¿quién no ha hecho trampa alguna vez? Yo fingí mucho interés por las serpientes para conquistar a un chico siendo adolescente. Por favor, decidme que no soy la única que ha hecho una tontería así.
Hay veces que las piezas de diferentes colores se unen entre sí. Esto pasa cuando los compañeros de trabajo pasan a ser amigos o trabajas con un familiar.
En otras ocasiones nos damos cuenta que tenemos que desmontar parte del puzzle para quitar una pieza que creíamos que encajaba. Esto nos dificulta la labor porque tenemos que desmontar parcialmente lo que tanto trabajo nos ha costado unir. Eso pasa cuando nuestra pareja de toda la vida nos dice que se va a vivir fuera de nuestro país. Y nos vemos ante una complicada situación en la que tenemos que elegir. O esa es nuestra pieza y encaja con nosotros. O la quitamos. Desmontando a los amigos en común y las relaciones familiares que se han forjado al cabo de los años.
Mientras estaba entretenida haciendo las uniones, se me ha caído el móvil encima. Me ha fastidiado tener que volver a hacerlo. La cantidad de veces que en la vida hemos tenido que volver a unir las piezas que pensábamos que nunca se iban a separar. Esto pasa mucho con la familia o los amigos cuando discutimos con ellos.
Y por último lo mejor. La satisfacción de encontrar a "nuestra pieza". Esa con la que encajamos a la perfección. La que permanece a nuestro lado a pesar de los movimientos bruscos e inesperados. Yo tengo varias amigas que son "mi pieza". En el amor también pasa eso. Hay veces que lo encuentras pronto y otras que te cuesta un montón. Sea como fuere, son las piezas que nos interesan porque forman la unión más fuerte.
¿Y tú? ¿Cómo vas con la difícil misión de encontrar piezas que encajen? Gracias por tu tiempo y por formar parte de mi pequeño espacio.
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