Relato en el que hablo del paso del tiempo.
Empieza la partida. La cojo con ganas. Voy a salir victorioso. Tic tac. Hago el primer movimiento. Consigo salir con la chica popular de la universidad. Tic tac. Me deja por otro más mayor diciendo que soy un crío. Qué sabrá ella... además, no era tan guapa. Tic tac.
La vida sigue pasando. Tic tac. De nuevo parece que voy ganando. Voy a coger el coche una noche de sábado aunque mis amigos insisten en que no lo haga. Tic tac. Les digo que no pasa nada, que yo controlo. No veo la línea continua y me deslumbran los faros de un coche. Jaque.
Hace dos años que superé el coma. Tic tac. He aprendido la lección, nada de alcohol al volante. Afortunadamente no acabé con la partida de otra persona. Tic tac.
La vida sigue. Hay veces que parece que voy ganando. Tic tac. Pero cuando me descuido, pierdo un nuevo peón. Cada vez me quedan menos. Tic tac. Aún puedo ganar la partida.
Me convierto en un hombre de negocios. Tic tac. Tengo una gran empresa. Soy un triunfador. Tic tac. He aprendido a pensar en frío y calcular el siguiente movimiento. Tic tac.
Suenan campanas de boda. Tic tac. He sido listo y hemos firmado la separación de bienes con un notario amigo de la familia de mi ya mujer. Es una rubia despampanante. Tic tac. Voy ganando, lo sé.
El día de mi 50 cumpleaños recibo una carta. Tic tac. En ella la rubia me envía los papeles del divorcio y me pide la mitad de todo lo que tengo. Ha decidido empezar una nueva vida con el notario. El documento de la separación de bienes que firmé era falso. Jaque.
El cardiólogo habla pero no le escucho. Tic tac. Sólo oigo frases sueltas. "Infarto grave. Vivo de milagro. Reducir estrés. Nada de disgustos." Yo sólo pienso en vengarme. Tic tac.
Los años pasan pero no me rindo. Tic tac. Voy a ganar la partida. Conseguí vengarme de mi ex. Tic tac. La jubilación la paso en un pueblo lejano. Sigo ganando la partida. Tic tac.
Es de noche. Oigo ruidos. Salgo con un cuchillo en la mano. Jaque mate.