Categorías.
RALLADAS
(132)
DEDICADO A...
(45)
RAYADAS
(43)
RELATOS
(40)
AMOR
(20)
VIVENCIAS
(14)
SIN ETIQUETA
(11)
EXCURSIONES
(10)
DIARIO
(6)
DESAFÍOS
(3)
CONCURSO
(2)
NUEVA ENTRADA.
(2)
Primera entrada del blog.
(1)
Mostrando entradas con la etiqueta DIARIO. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta DIARIO. Mostrar todas las entradas
lunes, 30 de agosto de 2010
QUERIDO DIARIO...
Al final, y tras mucho pensarlo, consultarlo con la almohada y contigo, me quedo en la habitación. La puerta que estuvo cerrada, llena de interrogantes y hasta con candados, ahora está abierta de par en par. Los recuerdos siguen en las paredes, pero no las llenan del todo, esperan a nuevos recuerdos para poco a poco ir llenándose de buenos momentos. Momentos inolvidables que pienso vivir a tu lado, junto a ti. Pienso que más que una oportunidad al amor, nos hemos dado una oportunidad a nosotros mismos, dos personas con un pasado difícil y con muchas ganas de ser felices. Nos lo merecemos. Hoy me siento rara, es como si nada hubiera pasado, cuando en realidad ha pasado de todo. Lo que ha sucedido enriquecerá nuestra relación. Conforme pasen los días y las aguas vuelvan a su cauce la cosa irá mejor. Me sentiré más cómoda a tu lado y desearé que el tiempo se detenga, que no avance, para así poder retener en mi memoria cada momento bueno que nos queda por vivir. Te amo, y aunque tú hoy no me lo hayas dicho, sé que lo sientes, tus ojos hablan por ti. Mi intuición no ha fallado y seguiré confiando en ella... En ella y en ti. Bueno, y tras esta declaración de amor, me voy a ver un rato la tele, dando por finalizado el apartado de "Diario".
lunes, 23 de agosto de 2010
QUERIDO DIARIO...
Bueno, pues toca escribir una nueva página de mi diario. Todavía sigo en la habitación. La puerta ya no tiene los interrogantes. La página con el capítulo que lleva tu nombre pesa mucho. Ha sido un episodio que siempre llevaré dentro de mí. Me cuesta un poco moverla, pero estoy segura de que lo conseguiré. En cuanto a lo de la ventana... hoy alguien me ha dicho que es un ventanal. Así que lo buscaré con interés por las paredes, entre las pinceladas de los buenos recuerdos. Sé que detrás del cristal hay un largo camino que no sé dónde me llevará. Tengo ganas de recorrerlo. Vas a estar a mi lado, no como me lo había imaginado, pero tu ayuda va a ser fundamental. Cuento con ella y eso me da ánimos para continuar hacia adelante. Desde estas líneas quiero agradecer a la gente que me da su apoyo y quiero que sepan que me tienen ahí para lo que necesiten. Por hoy pongo punto final a esta página. Confío en poder ser más optimista mañana.
domingo, 22 de agosto de 2010
QUERIDO DIARIO...
Cuando se cierra una puerta siempre se abre una ventana. Esta frase me la dijeron ayer y me quedo con ella. Ahora estoy buscando la ventana, me agobia el sentir que la habitación donde estoy no tiene salida. La puerta se ha cerrado pero yo todavía no he hechado la llave. Para ello necesito resolver algunas dudas y después estaré preparada para buscar la salida de la habitación. No quiero estar mucho tiempo aquí, no hay buen ambiente. La tristeza se ha hecho gran amiga de los buenos recuerdos y están todo el día hablando. Los signos de interrogación no me dejan ver el color de la puerta que se ha cerrado. En las paredes hay pinceladas de escenas que no se van a repetir. Y ahí estoy yo. En medio de la gran habitación. Observando lo que me rodea y buscando la tan esperada ventana. He acabado de leer el capítulo que tiene tu nombre. El libro que tengo entre las manos es grande, no en vano es toda mi vida. Y tengo ganas de pasar página. Veo que tengo muchas hojas por leer y estoy ansiosa por descubrir qué me va a pasar en los próximos días, semanas, meses... Por el momento esperaré a cerrar la puerta con llave, pasaré página y me iré por la ventana que seguro ya habré descubierto. Eso sí, me iré sóla de la habitación. Me gustaría llevarme a los buenos recuerdos y las escenas bonitas de la pared, pero iría muy cargada. Prefiero saltar por la ventana y volver a entrar cuando esté preparada, cuando la tristeza haya abandonado la habitación. Por el momento poco más puedo decir. Tan sólo una invitación a los lectores del blog. Os invito a rellenar el formulario de comentarios. Cualquier cosa que deseis escribir estaré encantada de leerla. También pongo a vuestra disposición las casilla de me gusta, no me gusta y pasable. Un saludo y gracias por dedicarme unos minutos de vuestro tiempo.
QUERIDO DIARIO...
Bueno, un nuevo día finaliza. Me gustaría poder plasmar en palabras las emociones del día, pero es tarde y no me siento capaz. No sé... necesito sincerarme, coger una hoja de papel y no soltarla hasta que acabe con ella. Necesito gritar, protestar, llorar, reír... Y sobretodo abrir mi corazoncito. La vida no es fácil y hay veces que intentamos aparentar que no pasa nada, cuando en realidad nos reconcomemos por dentro. Una cosa es la imagen que transmites y otra muy distinta son los sentimientos que te invaden por dentro. Me cuesta darme cuenta de las cosas. Por ejemplo. Un capítulo triste de mi vida fue cuando falleció mi mamá. Sí, fui consciente de ello, pero realmente su ausencia fue lo más duro. Cuando te sientas en silencio e intentas analizar las cosas que han pasado. Siempre me ha ayudado una hoja de papel y en esta ocasión no va a ser diferente. La nota alegre del día han sido las felicitaciones a mi chico. Una la he agradecido y las otras dos me han sorprendido gratamente. Otra nota alegre ha sido que por fin he encontrado un relato que llevo buscando meses no, años. En los próximos días valoraré si lo comparto con la gente que sigue el blog o sólo con aquéllas personas que saben de que relato hablo. También he encontrado otros relatos, y para asombro mío, alguno largo y acabado. Este hecho me motiva para continuar con esa vieja afición que tenía dormida. No sé... muchas cosas quiero hacer yo... Bueno, paso a paso. Por el momento voy a releer lo que llevo escrito y si no tengo más que añadir paso el corrector ortográfico y me voy a... ¿Cómo era? ¡Ah! Sí. Pudrir heno con el morro.
sábado, 21 de agosto de 2010
QUERIDO DIARIO...
Llevo todo el día pensando en canciones, bueno, realmente no pienso en ellas. Simplemente acuden a mi mente. Todas tienen un denominador común. Intento buscar alguna con la que sentirme identificada, para hacerla mía, para no cansarme de oírla, aferrarme a ella y luchar hasta que deje de ser una simple canción para ser mi canto de guerra. Tengo ganas de escuchar una canción optimista, de esas que transmiten algo, un mensaje que te da fuerzas para seguir adelante. Sí, ya lo sé, busco en una canción lo que debería buscar en otro sitio, en mi interior. Pero ahora, a las 2 de la mañana de un día agotador, busco el camino fácil. Tengo la esperanza de que alguien haya escrito esa letra que necesito escuchar. Podría hacerlo yo, pero no soy cantante, no me siento capacitada para transmitir en unas pocas líneas todo lo que siento y lo que quiero sentir. Mucha gente antes que yo ha estado en el punto donde estoy y mucha otra le ha puesto música al sentimiento. Les admiro. Tengo ganas de seguir escribiendo, de relatar todo lo que pasa por mi cabeza y mi corazón de tal manera que sólo lo entienda aquélla persona a la que va dirigido. Me gusta jugar con las letras, escribir muchas palabras y que el mensaje se lea entre líneas. Pero el sueño me puede. Voy a escuchar una última canción y me iré a la cama. Mañana será un día muy especial. No todos los días se cumplen cuatro añazos.
viernes, 20 de agosto de 2010
QUERIDO DIARIO...
En realidad poco tengo que contar. Ayer mi baño relajante se vio reducido a sumergirme en agua hirviendo dos minutos, que fue los que tardó mi nene en decidir que tenía su "hora all bran". En cuanto a los vecinos... bueno, pues consideraron que yo no tenía que estar ahí, tan tranquila y relajada. Así que opté por ver la tele y meterme prontito a la cama, que ya sabía yo que iba a ser un día... diferente. El río llevaba agua y era turbia. Pero bueno, en el ancho mar de la vida he ganado mucho, por ejemplo, experiencia. En poco tiempo he cometido el mismo error dos veces y confío en haber aprendido en esta ocasión la lección. Soy mañica de adopción y la cabezonería va siempre a mi lado, pero bueno, intento ser optimista. Cada uno es lo que quiere ser, escuché ayer en un programa televisivo. Y le voy a hacer caso. Voy a ser lo que quiero ser, y ahora quiero ser feliz.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)