lunes, 22 de junio de 2026

ES NORMAL, NO PASA NADA

 Entrada en la que comento situaciones normales en la más tierna infancia.


   Esto de la maternidad es duro. Y no me refiero a las noches sin dormir, los días sin dormir, el que una personita dependa 100% de ti y un largo etcétera... Me refiero a la frase del título. "Es normal". Y son normales situaciones que a mí personalmente, me cuesta entender. Pero todo esto empieza mucho antes. Cuando tomas la decisión de querer ser mamá.

   Es normal tardar meses en conseguirlo, es normal no tardar mucho. Como en todo en la vida... depende. De la edad, del estado de tu aparato reproductor y el de tu pareja, estrés, alimentación... todo influye. Y finalmente, lo consigues. Con o sin tratamiento, en un mes o en años, pero ya tienes tu positivo. ¿Y ahora? Todo es normal, no pasa nada. Te levantas y acuestas con náuseas. Tienes dolores de regla, molestias en los pechos, manía a la colonia de tu pareja, muchas ganas de comer un alimento u otro, ganas de llorar y de reír al mismo tiempo. Ningún síntoma. Todo es normal. Sientes acidez y le preguntas al médico si le puede hacer daño al bebé, tienes la tensión un poco más alta o más baja, te da ciatica. No pasa nada, todo es normal. Y te quedas aliviada y preocupada a partes iguales. ¿Seguro que no le pasará nada a mi bebé? No es que desconfiemos, simplemente es miedo a que le pase algo a esa personita que crece en nuestro interior.

   Y un buen día nace. Y nace después de una inducción y 4 días de parto, de una hora de contracciones o de cualquier situación intermedia. Todo es normal y puede pasar.

   Y ahora vamos con varias situaciones que me cuesta asumir, pero que son así. Una de ellas es que un bebé de lactancia materna exclusiva puede estar varios días sin hacer de vientre. Cuando digo días, me refiero a una semana o algo así. Tú vas con tu pequeño que lleva dos días sólo mojando el pañal de pis y te vuelves a casa con esa frase. "Es normal, no pasa nada". Pero no sientes alivio hasta que notas "ese olor" que macha pañal y todo lo que pilla a su paso.

   Es normal la fiebre durante 3 días. Si es "algún virus" se le irá por donde ha venido. Si necesita antibiótico es porque tiene alguna bacteria haciendo de las suyas. Recuerdo alguna de mis visitas a la pediatra en las que iba convencida que mi pequeño tenía algo. Pero tan feliz como sorprendida me iba a casa con el diagnóstico de "es normal" paracetamol, ibuprofeno y a ver la evolución.

   Y por último, esto lo descubrí el otro día. Se llama espasmos del sollozo. El pequeño, a consecuencia de un llanto intenso, susto o enfado importante, diferentes razones, deja de respirar. Puede estar varios segundos, concretamente de 30 a 60. Puede llegar a perder el conocimiento, ponerse pálido o morado. Le pasó a mi pequeño, lo cuento en la entrada anterior a esta. ¿Yo que pensé en ese momento? Se muere. Mi niño no respira. Pero ni se muere ni hace falta gritar asustada. Simplemente hay que ponerle en posición de seguridad y esperar a que se le pase. ¿Por qué? Porque es normal y no pasa nada. Si luego vuelve en sí y detectas que algo no va del todo bien, hay que acudir al médico. Pero si está tan normal, fin del drama. Y sí, lo sé, es normal. Pero el susto para mí se queda por muy normal que sea el dichoso espasmo.


   Y hasta aquí mi entrada de hoy. Gracias por tu tiempo. Seguro que se te ocurren muchas más situaciones que son normales, si te animas te invito a compartirlas en los comentarios. 

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