Categorías.
RALLADAS
(132)
DEDICADO A...
(45)
RAYADAS
(43)
RELATOS
(40)
AMOR
(20)
VIVENCIAS
(14)
SIN ETIQUETA
(11)
EXCURSIONES
(10)
DIARIO
(6)
DESAFÍOS
(3)
CONCURSO
(2)
NUEVA ENTRADA.
(2)
Primera entrada del blog.
(1)
lunes, 16 de enero de 2012
DEDICADO A TRES PERSONAS
Hay momentos en la vida en los que te planteas si sirve de algo ser buena persona. En mas de una ocasión te llevas muchos palos y ello hace que tus ganas de escuchar y comprender al que tienes al lado mengüen por momentos. Bueno, pues ayer recibí mi recompensa. Dos personas me dieron las gracias, una por haberle ayudado y otra por escucharle y escribir unas palabras de ánimo. Mas tarde una tercera persona me dijo que ojalá me hubiera conocido diez años antes. ¡¡No cabía en la cama cuando me metí!! Estaba hinchada, me sentía orgullosa. Realmente siento que no he hecho nada, simplemente estar ahí y mostrarme tal y como soy. Soy una persona a la que le gusta escuchar y ofrecer un punto de vista diferente. Decir lo que pienso, enfadarme cuando noto que alguien tiene la autoestima baja o contar mi experiencia hace que la gente que lee mis letras sienta que hay algo mas... algo que tal vez no sea como lo esta viendo. Es duro estar en el fondo de un pozo y muy fácil desde arriba gritar palabras de ánimo. Al igual que todas y cada una de las personas que lee estas letras, yo he estado ahí abajo. En un sitio donde sólo se ve oscuridad, notas el frío de las paredes y sientes como el corazón se va a romper en pedazos sin que puedas hacer nada por evitarlo. En esos momentos sólo lloro, con un llanto que parece no tener fin. Intento buscar explicaciones a cosas que no la tienen ni la tendrán jamás. Lo que necesito cuando estoy ahí es un par de oídos, alguien que me escuche y poco a poco seque las lágrimas que resbalan a toda velocidad por unas mejillas coloradas. No siempre hay alguien y alguna que otra vez he pasado el ataque de llanto sola. Cuando se pasa y las lágrimas se secan es el momento de evadirme, de pensar en otras cosas, de hacer algo, lo que sea, cualquier cosa que me haga feliz. La vida no es fácil, eso lo sabemos todos, y tal vez por lo consciente que soy de ello, procuro animar a la persona que intuyo no está pasando por un buen momento. Desde fuera los problemas no son tan graves y utilizo eso a mi favor para dar unas palabras de ánimo y hacer ver que realmente las cosas malas no son tan malas. Es justo ese en el momento en el que pongo delante de sus narices las virtudes que tiene. Da igual si conozco a la persona desde hace un mes o unas horas, con tan sólo unas letras puedo intuir el fondo de la persona que las escribe. Si, desde luego que me equivoco y lo haré. Pero a pesar de ello seguiré confiando en la gente. Y cuando me plantee si merece la pena o no ser buena persona, recordaré vuestras letras de agradecimiento. Desde mi pequeño espacio personal, yo también os doy las gracias ya que por vosotros seguiré luchando para ser día a día mejor persona.
jueves, 12 de enero de 2012
4200...4000... ¡¡Madrid!!
Hace unos días me dieron una noticia. En un principio me pareció triste, pero luego me alegré. Una persona a la que conozco desde hace algún tiempo y con la que no he tenido casi trato, se va a vivir a Madrid, asciende y se va a la capital de España para desempeñar nuevas labores. No voy a dar mas rodeos, esta entrada va para tí. Recuerdo perfectamente el día que te conocí. Una mujer atareada porque estaba de guardia y haciéndome las mismas preguntas que me había hecho tan solo unos minutos antes una compañera de recursos humanos. Yo estaba nerviosa ya que era mi segunda entrevista y me fui a casa con la sensación de que no iba a trabajar allí. Afortunadamente, unos días mas tarde firmaba el contrato. Te recuerdo como una buena persona, de esas que transmiten tranquilidad y ganas de hacerlo bien. En una ocasión tu tristeza te delató al pensar que tan sólo me quedaban dos meses de trabajo. Después conocí tu blog. Y el hacerlo me dio ese empujón que necesitaba, esas ganas de escribir lo que pasaba por mi mente como hacías tu. Cosas tan sencillas con el olor a ambientador en un coche, se pueden convertir en una emocionante y realista historia. Conocer tu situación personal me enseñó, tiempo después, que se puede salir adelante. El último recuerdo que tengo de aquella época fue mi último día allí. Muy triste subía las escaleras. Había sido un año en que me llevaba el corazón lleno de gente estupenda. Me llamaste, justo en ese momento sonaba el mensaje habitual de que en el establecimiento no quedaba ningún cliente... y un saludo para mí porque era mi último día. Aquello fue lo que hizo que subiera llorando, de emoción, las escaleras. Se intuye por tu blog que tu corazón a estado a ratos algo revolucionado y en mas de una ocasión me he sentido identificada. Hace tan sólo unos minutos he visto que te gustaba una frase que he puesto relacionada con la cabeza y el corazón y ello ha sido lo que me ha animado a escribirte esta entrada. Necesitaba ver escrito lo que siento hacia ti. Necesitaba desearte suerte en tu nueva etapa y decirte que aunque no hemos tenido mucho contacto, eres una de esas personas a las que, sin saber por qué, he cogido cariño. Lucha en esta nueva etapa como sólo tú sabes hacerlo sigue dejando huella en los corazones de la gente que te conoce. Para mí eres un ejemplo a seguir. Un saludo y gracias por leer la entrada.
domingo, 8 de enero de 2012
LA VIDA ES ASÍ
Sólo hoy me voy a permitir estar triste. Ya he pasado por cosas similares y esto no va a poder conmigo. Tal vez porque ha sucedido a principio de año estoy tan... sensible. Pensaba que este iba a ser un buen año y si realmente va a ser así lo disimula muy bien. No voy a tirar la toalla. No pienso rendirme, yo no soy de esa clase de personas. Soy luchadora, aunque en días como hoy las lágrimas digan lo contrario. Hoy lo voy a considerar un día malo y desde mañana todos van a ser mejores. Escribir esto no me cuesta, pero sí el creérmelo. No obstante es algo que debo hacer. Ha sido muy bonito el sentimiento, me ha servido para darme cuenta de muchas cosas pero tengo que seguir adelante. Al fin y al cabo... no estoy sola. Vale, tampoco con la compañía que me gustaría... de momento. No sé que tiene pensado el destino para mí, lo que si sé es que todo sucede por algo. Tal vez no vuelva a haber un encuentro, tal vez si. Sea como fuere sólo queda esperar a que la vida gire lo suficiente y me diga si lo que he sentido tengo que volver a sentirlo con mas fuerza o si el sentimiento será por otra persona diferente. El recuerdo es duro, tal vez por eso no me gusta el pasado. Así que lo que voy a hacer es mirar hacia adelante, miraré al futuro a los ojos y le diré que aquí estoy para que quiera ofrecerme. Sea bueno o malo, porque sé que de todo lo malo algo bueno sale. Es mas, cuanto mas dura es la caída con mas fuerza te levantas, y si una situación te hace llorar, encontrarás otra que te haga reír. No otra, sino muchas. El amor en sí es un reflejo de la vida. Te ilusionas, eres muy feliz, algún momento de tristeza y luego la despedida. Y vuelta a empezar. Y aunque no quieras, te vuelves a enamorar. No se trata de mi caso en la actualidad, pero en el fondo el sentimiento es el mismo. Un día de felicidad, otro de tristeza y vuelta a empezar después del "Hasta luego". Un día de reflexión y asimilación de todo lo que ha pasado y para adelante. Por ese motivo sólo hoy me voy a permitir estar triste, porque estarlo también mañana... no me apetece. La "jornada de reflexión" es hoy.
jueves, 29 de diciembre de 2011
MIEDO
Ayer me hicieron una pregunta. En un principio, me resultó sencilla, pero hoy me he dado cuenta que tal vez di la respuesta muy a la ligera. Contesté en ese momento lo que pensaba. Y es cierto, pero hoy he sido consciente de que podía haber añadido algo más. La pregunta es: " ¿A qué tienes miedo?" Mi respuesta: "A la oscuridad y a la muerte". Ambas cosas son ciertas. Tengo que añadir una cosa mas: enamorarme. Si, tengo miedo al amor. Soy una persona que cuando está con alguien lo da todo, que necesita entregarse a la persona amada, que día a día quiere sorprender a su compañero. Opino que el amor es lo más grande que hay. Es una de esas palabras que yo considero grandes, como razón o verdad. Ahora me da miedo. Mi corazoncito está libre y le pido siga así durante un tiempo. No quiero amar, no quiero ningún inquilino, no quiero que nadie se meta dentro y cambie la decoración y los muebles. No me apetece llorar y sufrir por amor. Sé que es parte del juego, pero ahora no quiero sentir ni la ilusión de cuando empieza, ni la tristeza de los baches ni la desilusión de cuando acaba. Me da miedo, y mucho, amar a la persona equivocada. Si, eso es. No me da miedo el amor como sentimiento, sino amar a la persona equivocada. Si alguien me dijera que Fulanito de Tal es el amor de mi vida, me lanzaría de cabeza. Cerraría los ojos y me tiraría a la piscina aunque supiera que iba a haber momentos de tristeza. Pero esto no funciona así, y nadie me puede asegurar que el próximo inquilino será el que se quedará para siempre. Por suerte o por desgracia, "el mercado" está complicado. Cada una de las personas que conozco tiene una historia mas o menos dura y busca lo mismo que yo o algo completamente diferente. Así que espero estar una temporada sin sentir. Creo recordar que hace algún tiempo le pedí a mi corazón en una entrada del blog que no sintiera. Ahora no le pido eso, tan sólo le ruego un poco de calma, que no se de prisa por alquilar la habitación que está libre. No obstante, sé que cuando señale a un candidato seré fuerte, dejaré el miedo a un lado y me lanzaré de cabeza. En ese momento la pregunta: " ¿A qué tienes miedo?" volverá a tener las dos respuestas que dí ayer.
PASADO QUE VUELVE
Para mí este fin de año está marcado por el pasado. Varias situaciones me han llevado a echar la vista atrás y recordar buenos y malos momentos vividos. Todo empezó con un desengaño amoroso. Recordé los buenos momentos vividos con esa persona y también los malos. No quiero entrar en mas detalles, es un tema que no me interesa. A raíz de aquello una amiga del cole me tendió su mano y cogió un autobús. Junto con su encantador hijo bajó a verme. El encuentro fue genial. Recordamos anécdotas y compartimos expericencias. Me hizo mucha ilusión que viniera, sentí gran alegría al notar el cariño que me tenía 16 años después de vernos última vez. He de decir que el sentimiento es mutuo y prometo devolver la visita. Por aquellos días descubrí en el face unos mensajes que no había visto hasta la fecha. Destacables, dos. Uno de un profesor de Formación Profesional y el otro de una ex-compi de trabajo que 5 años después recordaba como se llama mi hijo pequeño. Me apunté al grupo del colegio y acepté de buen grado la petición de amistad. Yo pensaba que ahí acababa todo. ¡Pues no! El destino aún tenía una sorpresa preparada mí. Como ya sabéis, estoy soltera. Andaba conociendo a un chaval en una red social cuando me preguntó "¿A qué colegio fuiste?" Poco imaginaba que al formularle yo la misma pregunta se iba a desencadenar una abalancha de sentimientos y recuerdos. El chico en cuestión tiene una memoria prodigiosa y cuando quedamos para conocernos en persona una de las primeras cosas que me dijo fue "Yo he estado en tu casa" Nos remontamos a cuando yo tenía 7 años y él 9. Fui con su hermana a clase y los tres íbamos al mismo colegio. Un sito en el que no fui feliz, por eso cuando me preguntó a cual había ido no se lo nombré y fue él el que lo escribió en la pantalla . Una cosa es coincidir en un mismo colegio y otra es el que su hermana y yo hayamos sido amigas y que mi madre cuidara de ellos. Por todo lo anterior he dicho que este fin de año está marcado por el pasado.
Dedicado con cariño a esas personas del pasado, con las que hablo en el presente y que me gustaría formaran parte de mi futuro.
Dedicado con cariño a esas personas del pasado, con las que hablo en el presente y que me gustaría formaran parte de mi futuro.
jueves, 15 de diciembre de 2011
NAVIDAD
Este año no. Este año no me apetece ser feliz. No voy a compartir con gente mas desfavorecida lo poco que tengo, no voy a ir con ilusión a comprar regalos navideños. Tan sólo pondré el árbol, y a regañadientes, y le daré el dinero correspondiente al encargado de comprar juguetes para los peques. Felicitaré las navidades por cortesía, eso sí, con un mensaje personalizado a todas y cada una de las personas que deseo sean felices hoy y el resto del año. Recuerdo unos años en los que viví la magia de la navidad, la ilusión de ver la cocinita nada mas levantarme con su pollo asándose. Años después compré un regalo a cada persona que sabía me había comprado algo. No eran mi familia, sino la de mi pareja, pero la ilusión al desenvolver era la misma. Este año no, no taca eso. No quiero ser feliz cuando mi familia está lejos y no puedo verles. No quiero ser feliz cuando mis hijos van a cenar con su abuela y no conmigo, no quiero ser feliz cuando voy a comer cochinillo acompañado de unos pequeños que no he traído al mundo y cullos apellidos no son de mi familia. Este año me toca pasar la noche buena en casa de una amiga que me escucha cada día y a la que agradezco enormemente que me acoja en su mesa. Ella forma parte de mi familia. Se me pone mala leche cada vez que veo un anuncio de juguetes, un catálogo lleno de trozos de plástico de colorines con un precio que hace temblar mi repartida paga extra. Yo no quiero regalarles ahora a los peques seis u ocho juguetes por cabeza. Yo quiero regalárselos durante todo el año. No quiero cantar villancicos el día de noche buena, quiero cantar la canción de moda el resto del año. No quiero comer manjares exquisitos que son malos para mi colesterol porque en el calendario pone "24 de diciembre", quiero comer nutritivas y sanas ensaladas tanto en verano como en invierno. Pero bueno, soy yo. Soy rara. Sé que hay gente que piensa igual, a la que tampoco le gusta la navidad. Otras personas la viven como una gran fiesta y de verdad que me alegro por ellas y comparto su alegría. Por eso compraré lotería y turrón, felicitaré las fiestas, adornaré el árbol y pondré bonitos juguetes debajo de él. Porque si hay algo en lo que coincidimos la gente que está a favor y en contra de la navidad es que estas fiestas son de los niños.
lunes, 14 de noviembre de 2011
BONITA POESÍA DE JORGE LUIS BORGES
La semana pasa hice un curso en trabajo y nos dieron una poesía. Con cada situación de la vida, siempre he encontrado una canción que la describía. En esta ocasión, ha sido esta poesía.
Y UNO APRENDE
Y uno aprende.
Después de un tiempo
uno apernde la sutil diferencia
entre sostener una mano
y encadenar un alma.
Y uno aprende
que el amor no significa acostarse
y una compañía no significa seguridad.
Y uno empieza a aprender
que los besos no son contratos
y que los regalos no son promesas.
Y uno empieza a aceptar sus derrotas
con la cabeza alta y los ojos abiertos
y uno aprend a construir todos sus caminos en hoy,
porque el terreno de mañana
es demasiado inseguro para planes,
y los futuros tienen una forma
de caerse en la mitad.
Y después de un tiempo
uno aprende que si es demasiado
hasta el calorcito del sol quema.
Así que, uno planta su propio jardín
y decora su propia alma,
en lugar de esperar
que alguien le traiga flores.
Y uno aprende que realmente
puede aguantar,
que uno realmente es fuerte
que uno realmente vale
y uno aprende y aprende
y con cada día, uno aprende.
Y UNO APRENDE
Y uno aprende.
Después de un tiempo
uno apernde la sutil diferencia
entre sostener una mano
y encadenar un alma.
Y uno aprende
que el amor no significa acostarse
y una compañía no significa seguridad.
Y uno empieza a aprender
que los besos no son contratos
y que los regalos no son promesas.
Y uno empieza a aceptar sus derrotas
con la cabeza alta y los ojos abiertos
y uno aprend a construir todos sus caminos en hoy,
porque el terreno de mañana
es demasiado inseguro para planes,
y los futuros tienen una forma
de caerse en la mitad.
Y después de un tiempo
uno aprende que si es demasiado
hasta el calorcito del sol quema.
Así que, uno planta su propio jardín
y decora su propia alma,
en lugar de esperar
que alguien le traiga flores.
Y uno aprende que realmente
puede aguantar,
que uno realmente es fuerte
que uno realmente vale
y uno aprende y aprende
y con cada día, uno aprende.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)